Nästa station: Kymlinge

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El metro de Estocolmo es conocido mundialmente por la belleza de algunas de sus estaciones, casi todas correspondientes a la línea 11, que une el céntrico Kungsträdgården con las afueras.

Sin embargo, en su momento este medio de transporte también registró un pelotazo urbanístico fallido que, con el tiempo, ha conectado dos leyendas: una sobre una estación fantasma y otra sobre un tren apartado de la circulación hace 20 años y que, supuestamente, sigue circulando hacia la nada.

Silverpilen, el tren de plata que sigue pasando

En 1960, Estocolmo ya disponía de una red de metro muy potente, pero debido a su reciente creación, aún registraba fallos y bajas de algunos trenes. Para ello, se construyó un modelo más. Un único modelo de tren del tipo C5 que constaba de ocho vagones todos fabricados en aluminio descubierto. Por su característico color plateado y su gran velocidad, recibió el apodo de Silverpilen, “la flecha de plata”. Este tren se mantuvo como reserva en casos de emergencia, horas punta, fallo técnico de otra máquina o refuerzo de servicios mínimos, especialmente en la línea 11, por aquel entonces, la más larga del sistema ferroviario de la capital. Debido a que no operaba regularmente, muchos habitantes de Estocolmo no lo conocían hasta que lo veían llegar de repente, generalmente cuando ya era de noche.

c5-silverpilen
Un modelo C5 de ocho vagones. Ésta es una de las pruebas de que el Silverpilen no sólo existe, sino que hay más de un ejemplar

La versión oficial es que este único tren metalizado dejó de circular para siempre en 1996, año en que el resto de modelos de trenes se restauraron y se pintaron de azul. Sin embargo, comenzaron a circular rumores, primero de operarios de mantenimiento y luego de pasajeros, que afirmaban haber visto pasar a gran velocidad un tren metalizado a horas intempestivas, cuando ya no había circulación y en líneas muertas que no conducían a ninguna parte.

metro estocolmo
Los vagones actuales de la red de metro de Estocolmo

Alguna versión cuenta que, en ocasiones, ha llegado a detenerse en alguna estación y recogido pasajeros. Pasajeros que, supuestamente, desaparecen. Los pocos que vuelven a aparecer, lo harían años después en otro punto de la red de metro con la sensación de que sólo hubieran transcurrido unos minutos de trayecto. Y he aquí la conexión con Kymlinge.

“Bara de döda stiger av i Kymlinge”

La línea 11 del metro de Estocolmo es la que mejor y más velozmente conecta los suburbios con el centro de la ciudad. Kymlinge se planteó como una estación de esa línea para cubrir la larga distancia entre los barrios de Hallonbergen y Kista. Está situada en mitad de un bosque y en la década de los 70, el Gobierno de Estocolmo vendió a bombo y platillo un proyecto urbanístico en la zona que incluiría la creación de un polígono industrial para empresas públicas, un barrio residencial para los trabajadores y por supuesto, la correspondiente parada de metro. La mitad del proyecto se quedó en los planos y sólo se llegó a construir el exterior de la estación.

mapa metro estocolmo
Mapa actual del metro de Estocolmo. La estación de Kymlinge aparece sombreada en la esquina superior izquierda, entre Hallonbergen y Kista

Por Kymlinge, en la línea azul hacia Akalla, pasan multitud de trenes sin detenerse. Parece ser que el único que para allí es el que, desde el principio, dio servicio complementario a esa línea en especial: el famoso C5 metalizado, que dejaría bajar a los pasajeros que habría recogido en las otras estaciones por donde pasa. “Sólo los muertos se bajan en Kymlinge”, reza un dicho sueco. Dos y dos son cuatro.

Sea como fuere, ambas leyendas siguen cada vez más vivas y gozan de tal popularidad que hasta han salido en series de televisión y cuentan con página de Facebook. Hoy en día, no son pocos los que aseguran que todavía ven pasar a Silverpilen ante sus narices.

Los cuatro hechos ciertos:

  • Los trenes de la línea 11 pasan a gran velocidad por la estación de Kymlinge, de forma que es casi imposible fijarse en el detalle de que efectivamente hemos pasado por una estación jamás acabada de los alrededores de Estocolmo.
  • Muy poca gente ha podido entrar a la estación: está rodeada de una valla metálica y el vasto bosque de alrededor no es precisamente de los más concurridos. De ahí que haya que agradecer a Tim Kynerd sus fotografías desde dentro de la estación.
  • El Silverpilen existe, pero ni de lejos ha sido el único modelo C5 que ha existido en la capital sueca. Los trenes C5 más antiguos se han actualizado pintando su carrocería de azul, como los modernos, y yo misma subí varias veces a un C5 cuando viví en la ciudad. Sin embargo, no puedo afirmar que viese pasar nunca un tren sin pintar por la línea 11 del metro de Estocolmo ni por ninguna otra.
  • Hasta la fecha, nadie ha recopilado cuántas apariciones del tren se dieron entre 1996 y la actualidad, por lo que es difícil saber cuánto ha contribuido la imaginación del ser humano a alimentar ambas leyendas.

 

 

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