Descubiertos tres libros envenenados en Dinamarca

el

Si Umberto Eco levantara la cabeza se daría de bruces con una copia de su novela El nombre de la rosa, sólo que en formato de vida real. Dos científicos de la University Southern de Dinamarca han encontrado tres libros de temática histórica de los siglos XVI y XVII con arsénico en sus portadas. En la aclamada historia de Eco un monje benedictino de una abadía italiana impregnaba un libro de Aristóteles con una sustancia tóxica que provocaba la muerte a varios monjes tras tocar sus páginas. En esta ocasión, afortunadamente no constan víctimas.

Screenshot_20180712-112954
Uno de los libros en los que se encontró restos de arsénico

Según cuentan los investigadores Jakob Povl Holck y Kaare Lind Rasmussen en The Conversation, ambos trataban de examinar los tres ejemplares de la biblioteca de la universidad porque habían descubierto que sus cubiertas contenían fragmentos de manuscritos medievales. Cuando quisieron identificar los textos y leer parte de su contenido, se dieron cuenta de lo impedía una gruesa capa de pintura verde que oscurecía la letra de los manuscritos. Un análisis de rayos X determinó que el mejunje era arsénico, una de las sustancias más venenosas del mundo, cuya toxicidad no disminuye con el tiempo y que puede provocar desde cáncer hasta la muerte con una simple exposición a ella.

Screenshot_20180712-113007 (1)
Algunos de los efectos que puede provocar el arsénico en el ser humano

Argumentos novelescos aparte, antiguamente era bastante común utilizar arsénico para conservar todo tipo de objetos, como ropa, cuadros o los propios libros. De hecho, Jakob Povl Holck aclara en su publicación que muchos de los materiales que se usaban para la encuadernación eran tóxicos. “No podemos asegurarlo, pero probablemente el pigmento fue aplicado para matar a los posibles roedores o insectos que se acercaran a los ejemplares”.

Después del descubrimiento, los tres volúmenes han sido almacenados en cajas de cartón y guardadas a buen recaudo. Los dos científicos daneses planean digitalizar los libros para minimizar la exposición al veneno y facilitar así su análisis y lectura. “No descartamos que haya más libros, pero de momento en la biblioteca no hemos encontrado más arsénico”, sentencia Povl.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s